martes, 19 de febrero de 2008
Soy combatiente
viernes, 15 de febrero de 2008
¡Fui al mar de los siete colores!

En Carnaval me aventuré a ir a Colombia, a la Isla de San Andrés, luego de hacer escala en Bogotá, otro avión me llevó (o nos llevó) allá en una hora y cincuenta minutos.
Que me perdone mi país, pero hasta ahora, no he visto un mar de esos azules, ni siquiera Tucacas, esto lo digo porque aún no conozco Los Roques, pero de verdad es impresionante ver la paleta de azules que te permite disfrutar de una playa con temperatura adecuada, sin oleaje (especial parta niños), el agua no te tapa (y eso que soy casi enana) y tan limpia.
Sus colores los debe a los corales y a la vegetación que crece en el fondo, de verdad hay muchos tonos de azul, aunque yo no conté siete, pero los nativos aseguran que sí los hay. En mar abierto, a mucha profundidad ¡vi un mar tan turquesa, muy impresionante! estoy a
costumbrada a que mientras más profundo, más oscuro es, pero San Andrés es la excepción.
Además de bañarme en “playa principal” que quedaba frente al hotel y era de por sí hermosa, sin piedras, visitamos los cayos más populares: El Acuario, donde con un snorkel puedes nadar con los enormes y variopintos peces y tomar los botes con fondo de vidrio para adentrarte en el mar y observar a las mantarrayas, los corales y los cientos de peces como: barracudas, cirujanos y pare de contar, no pude memorizar todos los nombres; allí también pudimos ver las formaciones coralinas.
Desde el acuario se puede caminar (por el agua, porque el nivel no te pasa de la cintura) a otra isla que le dicen la isla del amor, su nombre verdadero no lo recuerdo, allá, según dicen, se van dos y regresan tres, es para enamorados y tiene un sector nudista.
Jhonny Cay, es la más popular, es hermosa pero las olas sí son un poquitín más fuertes. Allí hacen paseos en banana.
En todas las playas hay toldos, porque no hay casi palmeras. Te ofrecen las bebidas típicas: coco loco (bebida fuerte servida en coco y que según no pueden tomar las señoritas porque comienzan a perseguir a los negritos de la isla), la Piña Colada (deliciosa!) y el Coco Fresa (cóctel de jugos pero sin licor, mmm!!!).
También fuimos en bus hasta Rocky Cay, pero esta playa pertenece a los hoteles Sol Caribe y Decameron, es buena, hay un barco hundido que la gente va a husmear y también hacen deportes acuáticos.
Curiosidades
Casi toda la población de la isla es de color. La gente es muy amable, cordial y hace muchos chistes con respecto al color de su piel, “siga, camine tranquilo que el negro no mancha”, “sigan el punto negro”. Entre ellos hablan “creole”, un “inglés nativo”, hay que recordar que fueron colonizados por británicos, pero no se entiende mucho lo que dicen, bueno, es la idea.
Es Puerto Libre y venden de todo, desde ropa de marca, hasta electrodomésticos, perfumes…de verdad, muy completo el comercio…le dicen la Margarita de Colombia. Me recordó a Juan Griego, pues no es muy desarrollada.
Hay más iglesias (católicas o bautistas) que escuelas, bueno, es lo que pudimos apreciar en una vuelta que le dimos a la isla.
Existe un “Hoyo Soplador”, otro atractivo de la isla, que sólo cuando hay marea alta, permite que el agua al chocar con las rocas y meterse por una canal formada naturalmente, pueda impulsar el agua por un hoyo a la superficie, ésta puede alcanzar hasta los 12m de altura, casi del tamaño de una palmera. Yo sólo le pude tomar la foto a un chorrito que se lució como para mí, el mar estaba muy tranquilo, pero para que no me fuera triste me dio una pequeña demostración. Pero esta es la única atracción que hay en el lugar.
La comida es buena, al menos en el hotel donde nos quedamos, pero extrañé las arepas en el desayuno. Tienden a preparar en mucho pescado frito (pargo rojo) en las islas y acompañarlo con arroz de coco (muy bueno). Cocinan mucho con frutas exóticas (dulce con salado) y hacen muchos jugos con ellas, entre ellos, el de kiwi.
Los paseos en semi submarino son más interesantes porque aprecias la fauna más cerca y te dan una guía para que incluso nades y hasta cargues a las mantarayas. No lo hice porque no era tan barato.
Alquilan motos de agua y dan clases para hacer submarinismo y snorkeling.
En todos lados a las chicas y a los chicos les ofrecen hacerle trenzas, crinejas pues.
Supuestamente en la isla no hay delincuencia, de verdad es muy tranquila.
El medio de transporte preferido es la moto, sin duda por cada carro hay diez motos. La mayoría de los carros son los que rentan los turistas para hacer paseos, los otros son taxis.
Las playas y las calles son extremadamente limpias, por lo general, los aseadores de los hoteles se encargan de mantenerlas en este estado.
Como es una isla, el agua para bañarse es desalinizada, es decir, salada pues, pero es caliente o con calentador.
Hay varias opciones para hospedarse, nos quedamos en uno muy completo, aunque modesto, la comida, ¡20 puntos! Nos daban hasta meriendas y open bar, todo muy rico. Quedamos complacidos con Casablanca, donde incluso amenizaban los desayunos con música en vivo, animaban las noches y planificaban actividades deportivas.
De todos los turistas que estábamos en el hotel, 80%, cuidado si no más, eran argentinos, el resto, colombianos y uruguayos…
La isla, en el pasado, vivía sólo del comercio, pero luego con la apertura económica de Colombia, debieron explotar otra fuente y le apostaron al turismo, pero aun se observan muchas estructuras abandonadas, pero muchas, de verdad da lástima, pero ellos aseguran que van a mejorarlas, están en ese proceso.
Son muy famosas las esmeraldas colombianas, las tallan en los talleres (valga la redundancia) de las joyerías de la isla y todo. JM me regaló unos zarcillos…¡qué lindos!
Los precios de los paseos son de 15 mil pesos por persona, no es muy caro…
Todo terminó, fueron unos 5 días increíbles, de full relax, full comedera y mucho amor y comprensión, gracias papi por llevarme. ¡Te quiero!.
¡PRÓXIMAMENTE MÁS FOTOS EN MI FLICKR!,
AQUÍ NO SE APRECIA EL COLOR DEL AGUA COMO REALMENTE ES! LUEGO PUBLICO EL LINK
miércoles, 23 de enero de 2008
Si así son ellos...

lunes, 21 de enero de 2008
A la espera del ringgggg ring

lunes, 14 de enero de 2008
Un descansito por el amor de Dios
Pero el mensaje es, trabajar nos alimenta el espíritu. Al igual que los estudios nos mantiene ocupada la mente y no es tan malo después de todo cuando tenemos nuestro dinero disponible en nuestra cuenta bancaria a cambio de los servicios prestados.
Sin embargo, son muchos los que piensan, si el trabajo fuese tan bueno, entonces ¿por qué nos pagan por hacerlo? Encuentra tú la respuesta. El trabajo es un mal necesario. No me imagino cómo sería mi vida si sólo fuese ama de casa o si ya no tuviera que trabajar. Bueno, hasta la próxima.
viernes, 9 de noviembre de 2007
Hato el Cedral, fauna llanera sin reservas

Son como roedores gigantes (herbívoros), de hecho no te sorprendas si ves que tienen muchas heridas, es que ellos se pelean por las chiguiras y se sacan los pedazos de piel y pelos. Sus dientes son como los de una rata, pero gigantes. Los chipilines hacen unos soniditos
muy cuchis; los grandes son tranquilos, se les ve relajados (incluso al lado de las babas y cocodrilos) y entrando y saliendo al agua y al pantano. Por el camino también verán muchas pelotitas, montones, diría yo, que son sus heces. Ellos están en peligro de extinción, por eso autoridades del MPP Am
biente se dan una pasadita po
r allá y los cuentan para estimar la cantidad que se puede “beneficiar” en la Semana Mayor, pero matan a los machos (y a las hembras después de cierta edad, mayores de cuatro años, si mal no recuerdo).Luego el paisaje llanero en pleno…agua, lagunas, vegetación llanera, plaga, calor…desde la entrada se avizoran cientos de aves (existen más de 364 especies allí) y los cornetazos a bordo del camión que hace los paseos, invitan a las toninas a saludar (son
rosadas pero la luz del sol te impide apreciarlas en todo su esplendor). Te advierten que no te acerques a la orilla de lo que en invierno es un río y en verano sólo terreno, porque las babas acechan.Son tantas las aves que hay que no logré a memorizar muchos nombres más allá de la cigüeña (al fin vi una en vivo); cari cari, lechuza, alcaraván (por la canción de Simón Díaz), águilas, paraulatas, garzas blancas, patos, tiger head…y ya no recuerdo. Pero sin duda una de las que más me sorprendió fue una prehistórica (tampoco sé el nombre), que según cuentan tiene dos estómagos, característica que no le ha permitido extinguirse. Es muy rara, con
un super copete, marrón y corpulenta. Mientras llovía ella se colocó encima de sus pichones para protegerlos. No tengo fotos porque mi zoom no llegó hasta allá, yo la vi con binoculares, pero ¡qué emocionante!Lo que más nos gustó fue el paseo en lancha, pero quedamos con ganas de bañarnos o meter las manos por el calor, pero qué va, no podíamos por los caribes, las babas y cocodrilos.
Presenciamos cómo alimentaban a las babas con carne y pudimos ver casi al lado de la lancha la fuerza que tienen, el sonido que hacían con sus super mandíbulas y sus movimientos calculadores. Pescaron caribes, digo pescaron porque yo sólo me quedé para las fotos. De mis compañeros de viaje, Sofía, Darvin, mi Godi y yo, sólo Sofi pudo llevarse su cena. Por cierto los caribes saben bien, muchos dijeron que como a pollo, yo sólo sé que no saben como los de mar y tienen muchas espinas.
También vimos como un águila fue en busca, haciendo un brusco descenso, de un caribe que le lanzamos, el cual divisó desde las alturas y vaya que estaba lejos.
Nos encantó el atardecer, con estas fotos magníficas que pueden ver. El ganado, los caballitos del diablo y esa luz espectacular que bañaba todo cuando el sol se estaba ocultando y las aves bajaban para irse a sus nidos a pasar la noche sobrevolando el ganado.
Sofía y Darvin se tomaron fotos con la anaconda que mide 5 metros, la cual sacaron también de entre los matorrales. Guácala! Pero qué fino…
En el paseo nocturno vimos los ejemplares de cocodrilos más enormes, pues salen de
noche. Sacaron una babita y la pudimos tocar, vimos zorros y osos hormigueros.De El Cedral puedo decir que la comida tipo self service es muy buena y variada y para los comelones es ideal porque puedes repetir. Todas las bebidas están incluidas, menos las “refrescantes”, como diría mi amigo Darvin. Ahhh quienes cocinan posaron para la foto de la cámara de Darvin y en lugar de whisky dijeron: “Mercal”.

Las habitaciones son dobles, con baños amplios, aseadas y colchones en buen estado, pero todo es muy campestre, la decoración es propia de las casa tipo country. Hay piscina afuera y aunque es pequeña la gente se baña, me quedé con las ganas, pero nadie me quiso acompañar y por eso no me bañé allí.
Van muchos extranjeros que quedan encantados con la belleza natural, pero en realidad van personas de todas partes de Venezuela, pero eso sí, prevenidos a echar rueda porque queda en Apure, cerca de Mantecal y cada paseo es más de una hora en las gandolas habilitadas con sus asientos.
No nos podemos quejar de los guías, en especial por la paciencia de Rafael (bilingüe), Víctor y…quien nos contó historias insólitas, las cuales no son de extrañar por los 24 hijos y 48 nietos que tiene. Me picó una culebra y tenía que guardar reposo, nada de aquello, pero qué va pasaron quince días y no aguanté, me robé las llaves del cuarto de mi mujer, a quien mi mamá tenía encerrada y bueno, luego del “encuentro” me estaba muriendo (risas).
En sus cuerpos había marcas de caribes y cocodrilos, como diría una de las viajeras, “toda la fauna dejó rastros en su piel”.
Y al llegar la noche todas las aves están ya en sus nidos, sobre los árboles que hay en el hato, parecen bambalinas de navidad. En la mañana el rocío y las plumas
sobre la grama abundan…ahhh eso sí, para quienes tienen un sueño sensible, les recomiendo dormir temprano porque a eso de las 4 a.m. o antes las aves y los araguatos empiezan con sus graznidos y alaridos, felices porque Dios les permite disfrutar del amanecer y con él, de un nuevo día llanero.La Gran Sabana me hechizó por su belleza natural, sus paisajes, los misterios de sus tepuyes, sus cascadas, el llano por su fauna y por sus paisajes, planicies extensas que en invierno tienen agua y en verano se secan, lo que obliga a todos los animalitos a emigrar para donde se vaya el agua, todos como en una marcha, como si partieran al arca de Noé para pasar estos duros días.
Que Dios me permita seguir conociendo nuestro país y quedar fascinada con todo lo que pueda ver para luego contar a quien me quiera leer, sé que ya hay algunos que se quejan de que es “muy largo para Internet” pero recuerden que yo trabajaba en un periódico y ahora no, pero igual acostumbro a escribir como si fuese para impresos para sentirme una periodista de verdad.
lunes, 22 de octubre de 2007
Mi Cami, nuestra querida Cami
Con tu carita de ángel, Camila Anabeth, tu tierno olor, tus piezotes, tus vivaces ojitos y tu piel de porcelana, te digo que toda tú eres un poema y nosotros, tu familia, siempre te amaremos.
Estoy feliz porque tu mami y tu papi están muy orgullosos de ti, porque eres lo más lindo que le ha tocado vivir a Jesús este año y porque eres la segunda bendición en la vida de Liliana.
Coloco algunas fotos, pero Liliana no aparece, es que casi no le gustó como salía en ninguna! Nojó y qué privilegio lo mucho que ha adelgazado ya y lo bien que se veía desde el primer día.
En la foto, Cami el día de su nacimiento, 25-09-2007.
¡Qué mona yo con la ropita que me dio mi tía!